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Prevenir el cáncer es un asunto público

Prevenir el cáncer es un asunto público, tal y como reconoce la Unión Europea (UE) en el plan de acción contra este complejo grupo de enfermedades que ha presentado recientemente. En 2020, pese a la Covid-19, el cáncer  ya ha sido la principal causa de muerte en España entre los varones y se espera que supere a las enfermedades cardiovasculares muy pronto en el conjunto de Europa.

Según la UE, los casos habrán aumentado un 25% de aquí a 2035 si no se toman medidas concluyentes. Solo en 2020,  fueron diagnosticadas de cáncer 2,7 millones de personas y 1,3 millones perdieron la vida por esa enfermedad en los países miembros. Se calcula que el impacto económico global del cáncer en Europa supera los 100 000 millones de euros anuales.

El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer establece un nuevo enfoque para la prevención, el tratamiento y los cuidados de las enfermedades oncológicas. Abordará todo el proceso, desde la prevención hasta la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, centrándose en acciones en las que la UE puede aportar un mayor valor añadido.

El plan es sumamente ambicioso, como cabe esperar ante una cuestión de salud pública de esta magnitud, y quiere ser verdaderamente integral. Contará con el apoyo de acciones que abarcan todos los ámbitos de actuación: empleo, educación, política social, igualdad, comercialización, agricultura, energía, medioambiente, clima, transporte, política de cohesión y fiscalidad. Además, se estructura en cuatro ejes, poniendo el foco en la prevención.

Cuatro ejes para frenar el cáncer

La prevención, mediante acciones que abordan los principales factores de riesgo como el tabaco (con el objetivo de garantizar que, de aquí a 2040, menos de un 5% de la población consuma tabaco), el consumo nocivo de alcohol, la contaminación medioambiental y las sustancias peligrosas.

Además, está prevista una campaña, Healthy Lifestyle 4 All (vida sana para todos), promoverá dietas saludables y la actividad física. Para prevenir los cánceres causados por infecciones, el objetivo es vacunar contra el virus del papiloma humano (VPH) al menos al 90% de la población diana de niñas de la UE hasta 2030 y aumentar significativamente la vacunación de los niños.

La detección precoz del cáncer, mediante la mejora del acceso al sistema sanitario, la calidad del mismo y el diagnóstico rápido. La UE ofrece apoyo a los Estados miembros para garantizar que, de aquí a 2025, se propongan cribados al 90% de la población europea que cumpla los requisitos frente a los tumores de mama, colorrectales y de cuello del útero. A tal fin, se presentará un nuevo Plan para el Cribado del Cáncer.

Diagnóstico y tratamiento, a través de acciones que garanticen una atención del cáncer mejor integrada y más completa, y que aborden la desigualdad en el acceso a una atención sanitaria de calidad y a los medicamentos. En el año 2030, el 90% de los pacientes debería tener acceso a los Centros Nacionales Integrados contra el Cáncer, conectados a través de una nueva red de la UE. En España, esta red conectará con los CSUR, los Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud, para mejorar los resultados clínicos en los tumores raros.

Además, antes del fin de 2021, se pondrá en marcha una nueva iniciativa, denominada Diagnóstico y tratamiento del cáncer para todos, a fin de ayudar a mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos innovadores, y la Iniciativa europea para comprender el cáncer, que ayudará a identificar a personas con alto riesgo de padecer tumores comunes.

Mejora de la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, considerando en particular la rehabilitación, la posible reaparición de tumores, las metástasis y las medidas de apoyo a la integración social y laboral. Se pondrá en marcha la Iniciativa «Una Vida Mejor para los Pacientes con Cáncer», centrada en los cuidados de seguimiento.

Exposoma y cáncer ambiental

Se calcula que al menos una tercera parte de los casos de cáncer se podría evitar. Teniendo en cuenta que el envejecimiento es el mayor factor de riesgo –en torno al 60% de los diagnósticos se producen en personas mayores de 65 años–, la prevención del cáncer es capital, pero todavía tendemos a pensar que se trata exclusivamente de una cuestión particular, centrada en el estilo de vida individual.

Sin embargo, aunque llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio de forma regular y llevar una vida sana (sin tabaco, alcohol y otras sustancias) es de suma importancia, el cáncer por causas ambientales también tiene que ver con la contaminación atmosférica y subterránea, la calidad del agua y las sustancias peligrosas: pesticidas empleados en agricultura industrial, aditivos de uso alimentario, plásticos, componentes de productos de higiene y limpieza, tóxicos empleados en pinturas y textiles, tóxicos con los que entramos en contacto en el lugar de trabajo, etcétera.

Recientemente, publicamos una noticia en torno al exposoma, un término que hace referencia a los factores ambientales no genéticos a los que una persona está expuesta durante toda su vida, que pueden condicionar su estado de salud o enfermedad. El eje central del texto era el Informe Anticipando Exposoma, del Instituto Roche, publicado el pasado mes de diciembre de 2020.

El punto de partida de la misma idea de exposoma pone de manifiesto la importancia de incorporar la ecología a cualquier proyecto de futuro y aconseja insistir en la mejor prevención de los riesgos laborales, ya que la salud laboral no solo es un derecho de las trabajadoras y los trabajadores, sino que, bien entendida y mejor protegida, también es una fuente de riqueza y bienestar social.

Un avance positivo y bien recibido

El enfoque preventivo de la UE, especialmente por la incorporación clara y preponderante de factores ambientales como la contaminación y las sustancias tóxicas y peligrosas, ha sido recibido positivamente por las organizaciones que llevan décadas alertando sobre los estragos que pueden ocasionar factores que las personas no pueden controlar en su totalidad.

En este sentido, el nuevo plan de la UE deja claro que prevenir el cáncer es un asunto público, más allá de la sempiterna alusión a los costes globales de la enfermedad, etc. Esta idea cobra fuerza por momentos en todo el mundo y, una vez más, tiene su raíz en el enfoque Una salud/One health, acuñado en el inicio del siglo XXI y elemento central de un grupo de trabajo conjunto de diversas organizaciones de Naciones Unidas desde el año 2008.

Precisamente, el Programa de Medioambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés) presentó ayer, 18 de febrero, el informe Hacer las paces con la naturaleza: un plan científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación, 

Este informe señala que poner fin al deterioro ambiental en todas sus formas es esencial para promover varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el alivio de la pobreza (ODS1), la seguridad alimentaria (ODS2) e hídrica (ODS6), y la buena salud para todos (ODS3). Un ejemplo es cómo la intensificación sostenible de la agricultura y la pesca, junto con cambios en la dieta y un menor desperdicio de alimentos, puede ayudar a acabar con el hambre y la pobreza y mejorar la nutrición y la salud, al tiempo que se conservan más espacios naturales terrestres y marinos.

Para el responsable de la iniciativa española Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada, “el plan europeo, si se aplica bien, podría marcar un hito importante en la prevención de aquellos cánceres que tienen que ver con la exposición a sustancias tóxicas. Aunque debería ser más ambicioso, es indudable que busca introducir algunas mejoras. Ojalá no quede todo en una mera declaración de intenciones, a causa de presiones industriales, porque la escasa atención a los contaminantes químicos puede haber contribuido, en mayor o menor medida y en conjunción con otros factores, al crecimiento de incidencia del cáncer».

En un comunicado emitido el 17 de febrero, Hogar sin Tóxicos señala que el documento comunitario explica que los tóxicos también pueden tener efectos negativos respiratorios, endocrinos, reproductivos, cardiovasculares o inmunológicos, y que esto último, en concreto, aumenta la vulnerabilidad ante las enfermedades, entre ellas el propio cáncer, pero también las infecciones causadas por virus y bacterias.

El informe presentado ayer por la UNEP avala esta idea y explica que un futuro sostenible también significa aprender de la crisis desencadenada por el virus SARS-CoV-2 para evitar nuevas pandemias. El texto subraya cómo la degradación de los ecosistemas aumenta el riesgo de que los patógenos pasen de los animales a los humanos, y remite a la importancia del enfoque Una salud/One health, que considera la salud humana, animal y planetaria en su conjunto.

Prevenir el cáncer es un asunto público, tal y como reconoce la Unión Europea (UE) en el plan de acción contra este complejo grupo de enfermedades que ha presentado recientemente. En 2020, pese a la Covid-19, el cáncer  ya ha sido la principal causa de muerte en España entre los varones y se espera que supere a las enfermedades cardiovasculares muy pronto en el conjunto de Europa.

Según la UE, los casos habrán aumentado un 25% de aquí a 2035 si no se toman medidas concluyentes. Solo en 2020,  fueron diagnosticadas de cáncer 2,7 millones de personas y 1,3 millones perdieron la vida por esa enfermedad en los países miembros. Se calcula que el impacto económico global del cáncer en Europa supera los 100 000 millones de euros anuales.

El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer establece un nuevo enfoque para la prevención, el tratamiento y los cuidados de las enfermedades oncológicas. Abordará todo el proceso, desde la prevención hasta la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, centrándose en acciones en las que la UE puede aportar un mayor valor añadido.

El plan es sumamente ambicioso, como cabe esperar ante una cuestión de salud pública de esta magnitud, y quiere ser verdaderamente integral. Contará con el apoyo de acciones que abarcan todos los ámbitos de actuación: empleo, educación, política social, igualdad, comercialización, agricultura, energía, medioambiente, clima, transporte, política de cohesión y fiscalidad. Además, se estructura en cuatro ejes, poniendo el foco en la prevención.

Cuatro ejes para frenar el cáncer

La prevención, mediante acciones que abordan los principales factores de riesgo como el tabaco (con el objetivo de garantizar que, de aquí a 2040, menos de un 5% de la población consuma tabaco), el consumo nocivo de alcohol, la contaminación medioambiental y las sustancias peligrosas.

Además, está prevista una campaña, Healthy Lifestyle 4 All (vida sana para todos), promoverá dietas saludables y la actividad física. Para prevenir los cánceres causados por infecciones, el objetivo es vacunar contra el virus del papiloma humano (VPH) al menos al 90% de la población diana de niñas de la UE hasta 2030 y aumentar significativamente la vacunación de los niños.

La detección precoz del cáncer, mediante la mejora del acceso al sistema sanitario, la calidad del mismo y el diagnóstico rápido. La UE ofrece apoyo a los Estados miembros para garantizar que, de aquí a 2025, se propongan cribados al 90% de la población europea que cumpla los requisitos frente a los tumores de mama, colorrectales y de cuello del útero. A tal fin, se presentará un nuevo Plan para el Cribado del Cáncer.

Diagnóstico y tratamiento, a través de acciones que garanticen una atención del cáncer mejor integrada y más completa, y que aborden la desigualdad en el acceso a una atención sanitaria de calidad y a los medicamentos. En el año 2030, el 90% de los pacientes debería tener acceso a los Centros Nacionales Integrados contra el Cáncer, conectados a través de una nueva red de la UE. En España, esta red conectará con los CSUR, los Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud, para mejorar los resultados clínicos en los tumores raros.

Además, antes del fin de 2021, se pondrá en marcha una nueva iniciativa, denominada Diagnóstico y tratamiento del cáncer para todos, a fin de ayudar a mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos innovadores, y la Iniciativa europea para comprender el cáncer, que ayudará a identificar a personas con alto riesgo de padecer tumores comunes.

Mejora de la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, considerando en particular la rehabilitación, la posible reaparición de tumores, las metástasis y las medidas de apoyo a la integración social y laboral. Se pondrá en marcha la Iniciativa «Una Vida Mejor para los Pacientes con Cáncer», centrada en los cuidados de seguimiento.

Exposoma y cáncer ambiental

Se calcula que al menos una tercera parte de los casos de cáncer se podría evitar. Teniendo en cuenta que el envejecimiento es el mayor factor de riesgo –en torno al 60% de los diagnósticos se producen en personas mayores de 65 años–, la prevención del cáncer es capital, pero todavía tendemos a pensar que se trata exclusivamente de una cuestión particular, centrada en el estilo de vida individual.

Sin embargo, aunque llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio de forma regular y llevar una vida sana (sin tabaco, alcohol y otras sustancias) es de suma importancia, el cáncer por causas ambientales también tiene que ver con la contaminación atmosférica y subterránea, la calidad del agua y las sustancias peligrosas: pesticidas empleados en agricultura industrial, aditivos de uso alimentario, plásticos, componentes de productos de higiene y limpieza, tóxicos empleados en pinturas y textiles, tóxicos con los que entramos en contacto en el lugar de trabajo, etcétera.

Recientemente, publicamos una noticia en torno al exposoma, un término que hace referencia a los factores ambientales no genéticos a los que una persona está expuesta durante toda su vida, que pueden condicionar su estado de salud o enfermedad. El eje central del texto era el Informe Anticipando Exposoma, del Instituto Roche, publicado el pasado mes de diciembre de 2020.

El punto de partida de la misma idea de exposoma pone de manifiesto la importancia de incorporar la ecología a cualquier proyecto de futuro y aconseja insistir en la mejor prevención de los riesgos laborales, ya que la salud laboral no solo es un derecho de las trabajadoras y los trabajadores, sino que, bien entendida y mejor protegida, también es una fuente de riqueza y bienestar social.

Un avance positivo y bien recibido

El enfoque preventivo de la UE, especialmente por la incorporación clara y preponderante de factores ambientales como la contaminación y las sustancias tóxicas y peligrosas, ha sido recibido positivamente por las organizaciones que llevan décadas alertando sobre los estragos que pueden ocasionar factores que las personas no pueden controlar en su totalidad.

En este sentido, el nuevo plan de la UE deja claro que prevenir el cáncer es un asunto público, más allá de la sempiterna alusión a los costes globales de la enfermedad, etc. Esta idea cobra fuerza por momentos en todo el mundo y, una vez más, tiene su raíz en el enfoque Una salud/One health, acuñado en el inicio del siglo XXI y elemento central de un grupo de trabajo conjunto de diversas organizaciones de Naciones Unidas desde el año 2008.

Precisamente, el Programa de Medioambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés) presentó ayer, 18 de febrero, el informe Hacer las paces con la naturaleza: un plan científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación, 

Este informe señala que poner fin al deterioro ambiental en todas sus formas es esencial para promover varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el alivio de la pobreza (ODS1), la seguridad alimentaria (ODS2) e hídrica (ODS6), y la buena salud para todos (ODS3). Un ejemplo es cómo la intensificación sostenible de la agricultura y la pesca, junto con cambios en la dieta y un menor desperdicio de alimentos, puede ayudar a acabar con el hambre y la pobreza y mejorar la nutrición y la salud, al tiempo que se conservan más espacios naturales terrestres y marinos.

Para el responsable de la iniciativa española Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada, “el plan europeo, si se aplica bien, podría marcar un hito importante en la prevención de aquellos cánceres que tienen que ver con la exposición a sustancias tóxicas. Aunque debería ser más ambicioso, es indudable que busca introducir algunas mejoras. Ojalá no quede todo en una mera declaración de intenciones, a causa de presiones industriales, porque la escasa atención a los contaminantes químicos puede haber contribuido, en mayor o menor medida y en conjunción con otros factores, al crecimiento de incidencia del cáncer».

En un comunicado emitido el 17 de febrero, Hogar sin Tóxicos señala que el documento comunitario explica que los tóxicos también pueden tener efectos negativos respiratorios, endocrinos, reproductivos, cardiovasculares o inmunológicos, y que esto último, en concreto, aumenta la vulnerabilidad ante las enfermedades, entre ellas el propio cáncer, pero también las infecciones causadas por virus y bacterias.

El informe presentado ayer por la UNEP avala esta idea y explica que un futuro sostenible también significa aprender de la crisis desencadenada por el virus SARS-CoV-2 para evitar nuevas pandemias. El texto subraya cómo la degradación de los ecosistemas aumenta el riesgo de que los patógenos pasen de los animales a los humanos, y remite a la importancia del enfoque Una salud/One health, que considera la salud humana, animal y planetaria en su conjunto.

Prevenir el cáncer es un asunto público, tal y como reconoce la Unión Europea (UE) en el plan de acción contra este complejo grupo de enfermedades que ha presentado recientemente. En 2020, pese a la Covid-19, el cáncer  ya ha sido la principal causa de muerte en España entre los varones y se espera que supere a las enfermedades cardiovasculares muy pronto en el conjunto de Europa.

Según la UE, los casos habrán aumentado un 25% de aquí a 2035 si no se toman medidas concluyentes. Solo en 2020,  fueron diagnosticadas de cáncer 2,7 millones de personas y 1,3 millones perdieron la vida por esa enfermedad en los países miembros. Se calcula que el impacto económico global del cáncer en Europa supera los 100 000 millones de euros anuales.

El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer establece un nuevo enfoque para la prevención, el tratamiento y los cuidados de las enfermedades oncológicas. Abordará todo el proceso, desde la prevención hasta la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, centrándose en acciones en las que la UE puede aportar un mayor valor añadido.

El plan es sumamente ambicioso, como cabe esperar ante una cuestión de salud pública de esta magnitud, y quiere ser verdaderamente integral. Contará con el apoyo de acciones que abarcan todos los ámbitos de actuación: empleo, educación, política social, igualdad, comercialización, agricultura, energía, medioambiente, clima, transporte, política de cohesión y fiscalidad. Además, se estructura en cuatro ejes, poniendo el foco en la prevención.

Cuatro ejes para frenar el cáncer

La prevención, mediante acciones que abordan los principales factores de riesgo como el tabaco (con el objetivo de garantizar que, de aquí a 2040, menos de un 5% de la población consuma tabaco), el consumo nocivo de alcohol, la contaminación medioambiental y las sustancias peligrosas.

Además, está prevista una campaña, Healthy Lifestyle 4 All (vida sana para todos), promoverá dietas saludables y la actividad física. Para prevenir los cánceres causados por infecciones, el objetivo es vacunar contra el virus del papiloma humano (VPH) al menos al 90% de la población diana de niñas de la UE hasta 2030 y aumentar significativamente la vacunación de los niños.

La detección precoz del cáncer, mediante la mejora del acceso al sistema sanitario, la calidad del mismo y el diagnóstico rápido. La UE ofrece apoyo a los Estados miembros para garantizar que, de aquí a 2025, se propongan cribados al 90% de la población europea que cumpla los requisitos frente a los tumores de mama, colorrectales y de cuello del útero. A tal fin, se presentará un nuevo Plan para el Cribado del Cáncer.

Diagnóstico y tratamiento, a través de acciones que garanticen una atención del cáncer mejor integrada y más completa, y que aborden la desigualdad en el acceso a una atención sanitaria de calidad y a los medicamentos. En el año 2030, el 90% de los pacientes debería tener acceso a los Centros Nacionales Integrados contra el Cáncer, conectados a través de una nueva red de la UE. En España, esta red conectará con los CSUR, los Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud, para mejorar los resultados clínicos en los tumores raros.

Además, antes del fin de 2021, se pondrá en marcha una nueva iniciativa, denominada Diagnóstico y tratamiento del cáncer para todos, a fin de ayudar a mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos innovadores, y la Iniciativa europea para comprender el cáncer, que ayudará a identificar a personas con alto riesgo de padecer tumores comunes.

Mejora de la calidad de vida de los pacientes y supervivientes de cáncer, considerando en particular la rehabilitación, la posible reaparición de tumores, las metástasis y las medidas de apoyo a la integración social y laboral. Se pondrá en marcha la Iniciativa «Una Vida Mejor para los Pacientes con Cáncer», centrada en los cuidados de seguimiento.

Exposoma y cáncer ambiental

Se calcula que al menos una tercera parte de los casos de cáncer se podría evitar. Teniendo en cuenta que el envejecimiento es el mayor factor de riesgo –en torno al 60% de los diagnósticos se producen en personas mayores de 65 años–, la prevención del cáncer es capital, pero todavía tendemos a pensar que se trata exclusivamente de una cuestión particular, centrada en el estilo de vida individual.

Sin embargo, aunque llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio de forma regular y llevar una vida sana (sin tabaco, alcohol y otras sustancias) es de suma importancia, el cáncer por causas ambientales también tiene que ver con la contaminación atmosférica y subterránea, la calidad del agua y las sustancias peligrosas: pesticidas empleados en agricultura industrial, aditivos de uso alimentario, plásticos, componentes de productos de higiene y limpieza, tóxicos empleados en pinturas y textiles, tóxicos con los que entramos en contacto en el lugar de trabajo, etcétera.

Recientemente, publicamos una noticia en torno al exposoma, un término que hace referencia a los factores ambientales no genéticos a los que una persona está expuesta durante toda su vida, que pueden condicionar su estado de salud o enfermedad. El eje central del texto era el Informe Anticipando Exposoma, del Instituto Roche, publicado el pasado mes de diciembre de 2020.

El punto de partida de la misma idea de exposoma pone de manifiesto la importancia de incorporar la ecología a cualquier proyecto de futuro y aconseja insistir en la mejor prevención de los riesgos laborales, ya que la salud laboral no solo es un derecho de las trabajadoras y los trabajadores, sino que, bien entendida y mejor protegida, también es una fuente de riqueza y bienestar social.

Un avance positivo y bien recibido

El enfoque preventivo de la UE, especialmente por la incorporación clara y preponderante de factores ambientales como la contaminación y las sustancias tóxicas y peligrosas, ha sido recibido positivamente por las organizaciones que llevan décadas alertando sobre los estragos que pueden ocasionar factores que las personas no pueden controlar en su totalidad.

En este sentido, el nuevo plan de la UE deja claro que prevenir el cáncer es un asunto público, más allá de la sempiterna alusión a los costes globales de la enfermedad, etc. Esta idea cobra fuerza por momentos en todo el mundo y, una vez más, tiene su raíz en el enfoque Una salud/One health, acuñado en el inicio del siglo XXI y elemento central de un grupo de trabajo conjunto de diversas organizaciones de Naciones Unidas desde el año 2008.

Precisamente, el Programa de Medioambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés) presentó ayer, 18 de febrero, el informe Hacer las paces con la naturaleza: un plan científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación, 

Este informe señala que poner fin al deterioro ambiental en todas sus formas es esencial para promover varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el alivio de la pobreza (ODS1), la seguridad alimentaria (ODS2) e hídrica (ODS6), y la buena salud para todos (ODS3). Un ejemplo es cómo la intensificación sostenible de la agricultura y la pesca, junto con cambios en la dieta y un menor desperdicio de alimentos, puede ayudar a acabar con el hambre y la pobreza y mejorar la nutrición y la salud, al tiempo que se conservan más espacios naturales terrestres y marinos.

Para el responsable de la iniciativa española Hogar sin tóxicos, Carlos de Prada, “el plan europeo, si se aplica bien, podría marcar un hito importante en la prevención de aquellos cánceres que tienen que ver con la exposición a sustancias tóxicas. Aunque debería ser más ambicioso, es indudable que busca introducir algunas mejoras. Ojalá no quede todo en una mera declaración de intenciones, a causa de presiones industriales, porque la escasa atención a los contaminantes químicos puede haber contribuido, en mayor o menor medida y en conjunción con otros factores, al crecimiento de incidencia del cáncer».

En un comunicado emitido el 17 de febrero, Hogar sin Tóxicos señala que el documento comunitario explica que los tóxicos también pueden tener efectos negativos respiratorios, endocrinos, reproductivos, cardiovasculares o inmunológicos, y que esto último, en concreto, aumenta la vulnerabilidad ante las enfermedades, entre ellas el propio cáncer, pero también las infecciones causadas por virus y bacterias.

El informe presentado ayer por la UNEP avala esta idea y explica que un futuro sostenible también significa aprender de la crisis desencadenada por el virus SARS-CoV-2 para evitar nuevas pandemias. El texto subraya cómo la degradación de los ecosistemas aumenta el riesgo de que los patógenos pasen de los animales a los humanos, y remite a la importancia del enfoque Una salud/One health, que considera la salud humana, animal y planetaria en su conjunto.