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Un 1 de Mayo marcado por la desigualdad

Este es un 1 de Mayo marcado por la desigualdad. O por una desigualdad todavía mayor. Así lo señalan, por ejemplo, la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2021, publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística, y el informe El virus de la desigualdad, publicado por Oxfam Intermón el pasado 25 de enero.

Oxfam Intermón ha emitido estos días un comunicado para denunciar, con motivo del Día de las Personas Trabajadoras, que la destrucción de empleo en España durante la pandemia se ha cebado con los colectivos más vulnerables, que, de acuerdo con los datos, son las personas jóvenes y migrantes, las mujeres y quienes ya tenían los salarios más bajos antes del 14 de marzo del pasado año.

“Las políticas públicas han logrado que se destruya menos empleo que en crisis anteriores gracias a medidas como los ERTE”, explica Liliana Marcos, responsable de políticas públicas de Oxfam Intermón, “pero eso no está evitando que aumente la desigualdad socioeconómica, porque los peores efectos los sufren las personas pertenecientes a los sectores más desfavorecidos”.

Por cada empleo destruido en 2020, se han perdido 3,4 empleos de las ocupaciones profesionales peor pagadas. Por cada puesto de trabajo destruido en una profesión técnica, se han perdido 17,2 en ocupaciones elementales. «Esta es otra cara de la desigualdad causada por el virus: la destrucción de empleo ha sido desproporcionada para aquellas personas que menos ingresaban”, dice Marcos.

En cuanto a la diferencia en el impacto sobre mujeres y hombres, la tasa de desempleo de las primeras ha aumentado en nuestro país 2,6 puntos porcentuales en el último año, mientras que la masculina se ha incrementado en 1,9 puntos. En febrero de 2021, la tasa de paro femenino se situaba en el 18,3, más de cuatro puntos por encima del 14,1 de la tasa de desempleo masculina. Así las cosas, como ya señalábamos en Doubledose el pasado 8 de marzo, Día de las Mujeres, del desempleo registrado durante el año 2020, el 55,67% fue femenino.

Asimismo, según la ONG, las personas jóvenes son las que peor se están recuperando de la crisis provocada por la pandemia. Aunque estamos a un punto porcentual de recuperar el número de afiliados a la Seguridad Social previo a la actual crisis, entre los jóvenes de 16 a 24 años la recuperación está todavía a más de 11 puntos porcentuales. Dicho de otra forma, de las 200.000 nuevas afiliaciones que faltan para que se recupere el nivel previo a la pandemia, 125.000 corresponden a la destrucción de empleo joven.

El paro también ha golpeado con violencia a trabajadoras y trabajadores extranjeros, un colectivo en el que la caída de la ocupación duplica la de las personas de nacionalidad española.

La temporalidad como factor de riesgo

Tras esta desigualdad se esconde la precariedad a la que se enfrentan en mayor medida profesionales de baja remuneración, mujeres y jóvenes. En todos estos grupos, la tasa de temporalidad supera la media y, precisamente, los contratos temporales fueron los más afectados por la crisis económica, ya que su misma condición permitió que incluso las empresas acogidas a ERTE pudieran prescindir de las personas contratadas bajo esta modalidad.  En 2020, la destrucción de empleos temporales fue en 2,4 veces mayor que la de contratos fijos.

Frente a esta situación, Oxfam Intermón pide maximizar los esfuerzos para evitar que los ERTE acaben en un mayor incremento del desempleo. “Hay que usar las reformas pactadas en la Unión Europa y los fondos de recuperación para reducir la precariedad y para forjar un tejido productivo que traiga consigo una creación de empleo de calidad. Las rentas laborales han de ser una pieza clave de la recuperación”, subraya Liliana Marcos.

No obstante, más allá de las medidas que se tomen en relación al mercado laboral, la ONG recuerda que es necesario corregir la precaria situación fiscal e impositiva de España, un país que recauda 4 puntos porcentuales menos que la media de la Unión Europea.

La organización ha propuesto una serie de medidas encaminadas a aumentar la presión fiscal sobre las rentas altas, el capital y las grandes empresas, en línea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales para salir de la emergencia socioeconómica creada por la Covid-19. De aplicarlas, las arcas públicas españolas podrían recaudar hasta 10.000 millones de euros más al año.

Las mujeres pierden también a nivel mundial

La crisis ha provocado que las mujeres de todo el mundo hayan perdido al menos 800.000 millones de dólares en ingresos en 2020. Esta cantidad astronómica equivale al PIB combinado de 98 países. El pasado año, a nivel mundial, las mujeres perdieron 64 millones de empleos, es decir, el 5% del total de empleos femeninos a nivel global, versus el 3,9% que se produjo entre la población activa masculina.

Para hacer frente a esta desigualdad tan acusada, Oxfam Intermón pide a los gobiernos que aprovechen las medidas de recuperación para construir una economía más inclusiva y que priorice la protección social y los servicios públicos, estableciendo también una fiscalidad justa y progresiva, además de garantizar el acceso universal y gratuito de toda la población mundial a las vacunas contra la Covid-19.

 

+++ El Global Gender Gap Report 2020 (Informe Global sobre Brecha de Género 2020), publicado por el Foro Económico Mundial poco antes del inicio de la pandemia, señalaba que el tiempo necesario estimado para alcanzar la paridad en 99,5 años. Sin embargo, la pandemia ha desencadenado un brusco retroceso, impulsado por el área de la participación y las oportunidades económicas, en la que la brecha se sitúa ahora en 257 años. El Global Gender Gap Report 2021 señala que, de seguir así, esperaremos una generación más por la ansiada paridad, ya que aquellos 99,5 años se han convertido en135,6 por obra y gracia de la Covid-19.

 

+++ El informe El estado de la pobreza en España 2020, publicado por EAPN-ES (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España) con datos de 2019, cifra la pobreza española pre-crisis en el 20,7% de la población. A la espera de las cifras relativas al año 2020, esta red señala que hay 92,5 millones de personas en pobreza y exclusión en la Unión Europea, a las que se están sumando nuevos perfiles, derivados de la crisis económica y laboral. En abril de 2020, el 50% de las personas trabajadoras de la UE experimentó una reducción de su jornada laboral, y más de un tercio (34%) declaró que había disminuido mucho. El 68% afirma tener dificultades para llegar a fin de mes y que no podría mantener su nivel de vida más de tres meses sin ingresos.

 

* La imagen que ilustra esta noticia es de Pablo Tosco para Oxfam Intermón

Este es un 1 de Mayo marcado por la desigualdad. O por una desigualdad todavía mayor. Así lo señalan, por ejemplo, la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2021, publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística, y el informe El virus de la desigualdad, publicado por Oxfam Intermón el pasado 25 de enero.

Oxfam Intermón ha emitido estos días un comunicado para denunciar, con motivo del Día de las Personas Trabajadoras, que la destrucción de empleo en España durante la pandemia se ha cebado con los colectivos más vulnerables, que, de acuerdo con los datos, son las personas jóvenes y migrantes, las mujeres y quienes ya tenían los salarios más bajos antes del 14 de marzo del pasado año.

“Las políticas públicas han logrado que se destruya menos empleo que en crisis anteriores gracias a medidas como los ERTE”, explica Liliana Marcos, responsable de políticas públicas de Oxfam Intermón, “pero eso no está evitando que aumente la desigualdad socioeconómica, porque los peores efectos los sufren las personas pertenecientes a los sectores más desfavorecidos”.

Por cada empleo destruido en 2020, se han perdido 3,4 empleos de las ocupaciones profesionales peor pagadas. Por cada puesto de trabajo destruido en una profesión técnica, se han perdido 17,2 en ocupaciones elementales. «Esta es otra cara de la desigualdad causada por el virus: la destrucción de empleo ha sido desproporcionada para aquellas personas que menos ingresaban”, dice Marcos.

En cuanto a la diferencia en el impacto sobre mujeres y hombres, la tasa de desempleo de las primeras ha aumentado en nuestro país 2,6 puntos porcentuales en el último año, mientras que la masculina se ha incrementado en 1,9 puntos. En febrero de 2021, la tasa de paro femenino se situaba en el 18,3, más de cuatro puntos por encima del 14,1 de la tasa de desempleo masculina. Así las cosas, como ya señalábamos en Doubledose el pasado 8 de marzo, Día de las Mujeres, del desempleo registrado durante el año 2020, el 55,67% fue femenino.

Asimismo, según la ONG, las personas jóvenes son las que peor se están recuperando de la crisis provocada por la pandemia. Aunque estamos a un punto porcentual de recuperar el número de afiliados a la Seguridad Social previo a la actual crisis, entre los jóvenes de 16 a 24 años la recuperación está todavía a más de 11 puntos porcentuales. Dicho de otra forma, de las 200.000 nuevas afiliaciones que faltan para que se recupere el nivel previo a la pandemia, 125.000 corresponden a la destrucción de empleo joven.

El paro también ha golpeado con violencia a trabajadoras y trabajadores extranjeros, un colectivo en el que la caída de la ocupación duplica la de las personas de nacionalidad española.

La temporalidad como factor de riesgo

Tras esta desigualdad se esconde la precariedad a la que se enfrentan en mayor medida profesionales de baja remuneración, mujeres y jóvenes. En todos estos grupos, la tasa de temporalidad supera la media y, precisamente, los contratos temporales fueron los más afectados por la crisis económica, ya que su misma condición permitió que incluso las empresas acogidas a ERTE pudieran prescindir de las personas contratadas bajo esta modalidad.  En 2020, la destrucción de empleos temporales fue en 2,4 veces mayor que la de contratos fijos.

Frente a esta situación, Oxfam Intermón pide maximizar los esfuerzos para evitar que los ERTE acaben en un mayor incremento del desempleo. “Hay que usar las reformas pactadas en la Unión Europa y los fondos de recuperación para reducir la precariedad y para forjar un tejido productivo que traiga consigo una creación de empleo de calidad. Las rentas laborales han de ser una pieza clave de la recuperación”, subraya Liliana Marcos.

No obstante, más allá de las medidas que se tomen en relación al mercado laboral, la ONG recuerda que es necesario corregir la precaria situación fiscal e impositiva de España, un país que recauda 4 puntos porcentuales menos que la media de la Unión Europea.

La organización ha propuesto una serie de medidas encaminadas a aumentar la presión fiscal sobre las rentas altas, el capital y las grandes empresas, en línea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales para salir de la emergencia socioeconómica creada por la Covid-19. De aplicarlas, las arcas públicas españolas podrían recaudar hasta 10.000 millones de euros más al año.

Las mujeres pierden también a nivel mundial

La crisis ha provocado que las mujeres de todo el mundo hayan perdido al menos 800.000 millones de dólares en ingresos en 2020. Esta cantidad astronómica equivale al PIB combinado de 98 países. El pasado año, a nivel mundial, las mujeres perdieron 64 millones de empleos, es decir, el 5% del total de empleos femeninos a nivel global, versus el 3,9% que se produjo entre la población activa masculina.

Para hacer frente a esta desigualdad tan acusada, Oxfam Intermón pide a los gobiernos que aprovechen las medidas de recuperación para construir una economía más inclusiva y que priorice la protección social y los servicios públicos, estableciendo también una fiscalidad justa y progresiva, además de garantizar el acceso universal y gratuito de toda la población mundial a las vacunas contra la Covid-19.

 

+++ El Global Gender Gap Report 2020 (Informe Global sobre Brecha de Género 2020), publicado por el Foro Económico Mundial poco antes del inicio de la pandemia, señalaba que el tiempo necesario estimado para alcanzar la paridad en 99,5 años. Sin embargo, la pandemia ha desencadenado un brusco retroceso, impulsado por el área de la participación y las oportunidades económicas, en la que la brecha se sitúa ahora en 257 años. El Global Gender Gap Report 2021 señala que, de seguir así, esperaremos una generación más por la ansiada paridad, ya que aquellos 99,5 años se han convertido en135,6 por obra y gracia de la Covid-19.

 

+++ El informe El estado de la pobreza en España 2020, publicado por EAPN-ES (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España) con datos de 2019, cifra la pobreza española pre-crisis en el 20,7% de la población. A la espera de las cifras relativas al año 2020, esta red señala que hay 92,5 millones de personas en pobreza y exclusión en la Unión Europea, a las que se están sumando nuevos perfiles, derivados de la crisis económica y laboral. En abril de 2020, el 50% de las personas trabajadoras de la UE experimentó una reducción de su jornada laboral, y más de un tercio (34%) declaró que había disminuido mucho. El 68% afirma tener dificultades para llegar a fin de mes y que no podría mantener su nivel de vida más de tres meses sin ingresos.

 

* La imagen que ilustra esta noticia es de Pablo Tosco para Oxfam Intermón

Este es un 1 de Mayo marcado por la desigualdad. O por una desigualdad todavía mayor. Así lo señalan, por ejemplo, la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2021, publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística, y el informe El virus de la desigualdad, publicado por Oxfam Intermón el pasado 25 de enero.

Oxfam Intermón ha emitido estos días un comunicado para denunciar, con motivo del Día de las Personas Trabajadoras, que la destrucción de empleo en España durante la pandemia se ha cebado con los colectivos más vulnerables, que, de acuerdo con los datos, son las personas jóvenes y migrantes, las mujeres y quienes ya tenían los salarios más bajos antes del 14 de marzo del pasado año.

“Las políticas públicas han logrado que se destruya menos empleo que en crisis anteriores gracias a medidas como los ERTE”, explica Liliana Marcos, responsable de políticas públicas de Oxfam Intermón, “pero eso no está evitando que aumente la desigualdad socioeconómica, porque los peores efectos los sufren las personas pertenecientes a los sectores más desfavorecidos”.

Por cada empleo destruido en 2020, se han perdido 3,4 empleos de las ocupaciones profesionales peor pagadas. Por cada puesto de trabajo destruido en una profesión técnica, se han perdido 17,2 en ocupaciones elementales. «Esta es otra cara de la desigualdad causada por el virus: la destrucción de empleo ha sido desproporcionada para aquellas personas que menos ingresaban”, dice Marcos.

En cuanto a la diferencia en el impacto sobre mujeres y hombres, la tasa de desempleo de las primeras ha aumentado en nuestro país 2,6 puntos porcentuales en el último año, mientras que la masculina se ha incrementado en 1,9 puntos. En febrero de 2021, la tasa de paro femenino se situaba en el 18,3, más de cuatro puntos por encima del 14,1 de la tasa de desempleo masculina. Así las cosas, como ya señalábamos en Doubledose el pasado 8 de marzo, Día de las Mujeres, del desempleo registrado durante el año 2020, el 55,67% fue femenino.

Asimismo, según la ONG, las personas jóvenes son las que peor se están recuperando de la crisis provocada por la pandemia. Aunque estamos a un punto porcentual de recuperar el número de afiliados a la Seguridad Social previo a la actual crisis, entre los jóvenes de 16 a 24 años la recuperación está todavía a más de 11 puntos porcentuales. Dicho de otra forma, de las 200.000 nuevas afiliaciones que faltan para que se recupere el nivel previo a la pandemia, 125.000 corresponden a la destrucción de empleo joven.

El paro también ha golpeado con violencia a trabajadoras y trabajadores extranjeros, un colectivo en el que la caída de la ocupación duplica la de las personas de nacionalidad española.

La temporalidad como factor de riesgo

Tras esta desigualdad se esconde la precariedad a la que se enfrentan en mayor medida profesionales de baja remuneración, mujeres y jóvenes. En todos estos grupos, la tasa de temporalidad supera la media y, precisamente, los contratos temporales fueron los más afectados por la crisis económica, ya que su misma condición permitió que incluso las empresas acogidas a ERTE pudieran prescindir de las personas contratadas bajo esta modalidad.  En 2020, la destrucción de empleos temporales fue en 2,4 veces mayor que la de contratos fijos.

Frente a esta situación, Oxfam Intermón pide maximizar los esfuerzos para evitar que los ERTE acaben en un mayor incremento del desempleo. “Hay que usar las reformas pactadas en la Unión Europa y los fondos de recuperación para reducir la precariedad y para forjar un tejido productivo que traiga consigo una creación de empleo de calidad. Las rentas laborales han de ser una pieza clave de la recuperación”, subraya Liliana Marcos.

No obstante, más allá de las medidas que se tomen en relación al mercado laboral, la ONG recuerda que es necesario corregir la precaria situación fiscal e impositiva de España, un país que recauda 4 puntos porcentuales menos que la media de la Unión Europea.

La organización ha propuesto una serie de medidas encaminadas a aumentar la presión fiscal sobre las rentas altas, el capital y las grandes empresas, en línea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales para salir de la emergencia socioeconómica creada por la Covid-19. De aplicarlas, las arcas públicas españolas podrían recaudar hasta 10.000 millones de euros más al año.

Las mujeres pierden también a nivel mundial

La crisis ha provocado que las mujeres de todo el mundo hayan perdido al menos 800.000 millones de dólares en ingresos en 2020. Esta cantidad astronómica equivale al PIB combinado de 98 países. El pasado año, a nivel mundial, las mujeres perdieron 64 millones de empleos, es decir, el 5% del total de empleos femeninos a nivel global, versus el 3,9% que se produjo entre la población activa masculina.

Para hacer frente a esta desigualdad tan acusada, Oxfam Intermón pide a los gobiernos que aprovechen las medidas de recuperación para construir una economía más inclusiva y que priorice la protección social y los servicios públicos, estableciendo también una fiscalidad justa y progresiva, además de garantizar el acceso universal y gratuito de toda la población mundial a las vacunas contra la Covid-19.

 

+++ El Global Gender Gap Report 2020 (Informe Global sobre Brecha de Género 2020), publicado por el Foro Económico Mundial poco antes del inicio de la pandemia, señalaba que el tiempo necesario estimado para alcanzar la paridad en 99,5 años. Sin embargo, la pandemia ha desencadenado un brusco retroceso, impulsado por el área de la participación y las oportunidades económicas, en la que la brecha se sitúa ahora en 257 años. El Global Gender Gap Report 2021 señala que, de seguir así, esperaremos una generación más por la ansiada paridad, ya que aquellos 99,5 años se han convertido en135,6 por obra y gracia de la Covid-19.

 

+++ El informe El estado de la pobreza en España 2020, publicado por EAPN-ES (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España) con datos de 2019, cifra la pobreza española pre-crisis en el 20,7% de la población. A la espera de las cifras relativas al año 2020, esta red señala que hay 92,5 millones de personas en pobreza y exclusión en la Unión Europea, a las que se están sumando nuevos perfiles, derivados de la crisis económica y laboral. En abril de 2020, el 50% de las personas trabajadoras de la UE experimentó una reducción de su jornada laboral, y más de un tercio (34%) declaró que había disminuido mucho. El 68% afirma tener dificultades para llegar a fin de mes y que no podría mantener su nivel de vida más de tres meses sin ingresos.

 

* La imagen que ilustra esta noticia es de Pablo Tosco para Oxfam Intermón